Cómo mantenernos más tiempo “enchufados” a través de la comunicación
En un artículo anterior sobre cómo optimizar nuestro tiempo prometimos abordar la cuestión de cómo mantener nuestra actividad dentro de “flujo” o “enchufados” durante la mayor parte del tiempo.
Conviene aclarar que conseguir el estado de flujo durante la realización de actividades que requieran más análisis y concentracion serán más beneficiosoas en nuestra productividad diaria.
Sin embargo, podemos aprender a entrar en flujo dando un paseo al atardecer o haciendo largos en la piscina, por poner dos ejemplos.
Para conseguirlo es imprescindible mejorar la positividad, y tener muy claros y bien definidos nuestros objetivos y/o metas. La positividad, o ser positivo, es uno de los cinco pasos que debemos seguir para afinar nuestros objetivos o metas y que se conviertan en “resultados” como veremos más adelante.
EL FLUJO Y LA COMUNICACION
No podemos pretender realmente entrar en flujo exclusivamente cuando estamos solos porque inevitablemente hemos de relacionarnos con los demás. A lo largo de nuestro día tenemos muchas oportunidades para lograrlo pero hemos de aprender a establecer una buena comunicación para así optimizar el tiempo al máximo y que incluso podamos llegar a transmitir esa sensación a las personas de nuestro entorno. Estos pueden ser colegas de trabajo, familiares, amigos o contactos de trabajo. Sin embargo, esto comienza por reconocer que somos diferentes unos de otros y a la vez únicos.
¿No hemos sentido en muchas ocasiones que una buena conversación con alguien sobre un tema que nos apasiona a ambos después de una jornada de trabajo fructífera es la guinda perfecta para terminar el día?
Para algunos esto significa desconectar pero, sin quererlo, han transmitido su flujo personal a la otra persona debido a que la comunicación ha sido efectiva. Se ha creado un enlace comunicativo muy favorable para el flujo.
Para conseguir una buena comunicación es fundamental saber lo que quieres. Este apartado es el más complicado para muchos, entre los cuales me encuentro. Posteriormente en un siguiente post daremos las claves para definir en términos adecuados nuestro “resultado”. El resultado en este contexto puede considerarse como una meta o un objetivo que ha sido refinado y ajustado de acuerdo con los cinco pasos que se expondrán al final.
3 TÉCNICAS FUNDAMENTALES PARA MEJORAR NUESTRA COMUNICACIÓN
Una vez bien establecido el “resultado” vamos a tener que aprender el uso de tres técnicas:
1 La primera de las técnicas consiste en aumentar nuestras percepciones sensoriales. En otras palabras, tendrás que ser capaz de ver más, escuchar más e incluso sentir más que los demás. No más que media humanidad pero sí al menos que las personas de tu entorno con las que te relacionas. Esto se puede aprender y de forma rápida. Una vez que hemos desarrollado la técnica aumentaremos nuestra percepción de forma automática, sin darnos cuenta.
2 La segunda es la flexibilidad. Cuando no obtienes la respuesta adecuada cuando hablas o te comunicas, debes ser capaz de adaptar tu comportamiento o tu discurso hasta que lo consigas.
¿Habéis visto a un conferenciante realmente eficaz con un guión delante de la mesa rígido e inamovible?
Quizá pueda tener una ligera idea de la audiencia a la que se va a dirigir pero no lo sabrá con certeza hasta que se encuentre sentado delante. Por ello, va a ser capaz de adaptar con flexibilidad su discurso para llegar más lejos en su comunicación y en la transmisión de su idea.
3 La tercera es la congruencia. Todos tenemos diversas personalidades que actúan en función de el entorno de comunicación en que nos encontremos(familia, amigos, trabajo..). Pero a veces mezclamos de forma caótica estos aspectos de nuestra personalidad, lo que no ayuda en nuestra comunicación. Nuestros gestos, nuestras palabras y nuestros actos han de confluir de forma que se alineen para obtener mayor eficacia en la comunicación.
La comunicación efectiva viene a ser como realizar un viaje. Primero tomamos la decisión de realizarlo, y habitualmente decidimos el destino, que vendría a ser el resultado(objetivo o meta bien afinado por los 5 pasos).
Después pensamos con quién vamos a realizarlo, y después si vamos a ir en avión, en coche o en barco. A lo largo del camino tenemos que ir verificando por las señales si vamos en la dirección deseada, para corregir el rumbo si fuese necesario. En ocasiones tenemos que discutir con nuestros compañeros de viaje si desean terminar el viaje antes de tiempo, o si la duración del viaje va a ser más larga de lo esperado. O incluso si finalmente nos olvidamos del destino inicial y disfrutamos del viaje de la comunicación.
CÓMO TRANSFORMAR LAS METAS Y OBJETIVOS EN “RESULTADOS”
Los cinco pasos siguientes nos permiten pasar de una meta o un objetivo poco definido o vago a un “resultado” preciso y concreto:
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Enfocarse en un resultado concreto y específico
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Ser positivo
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Ver, escuchar y sentir percepciones en forma de información para nuestro cerebro
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Ajustar tus deseos a los de la persona o personas con las que te comunicas
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Mantener los objetivos a corto y medio plazo.
Los 5 pasos no son etapas que se queman y ya está sino que han de mantenerse con anterioridad, a lo largo de todo el proceso de comunicación, y después de haber finalizado el mismo. Esta es una clave fundamental para que el “flujo” o el “estar enchufado” sea cada vez más habitual en nuestra vida diaria. Debemos ver estas etapas como vasos comunicantes que se retroalimentan unos con otros. Si uno se encuentra más bajo enseguida viene el siguiente para apoyarle.
Por ejemplo, si uno se encuentra algo menos positivo por alguna circunstancia, enseguida ajustamos nuestros deseos a los de la persona o personas con las que nos comunicamos o nos centramos en nuestros objetivos a medio plazo. Esto reforzará nuestra mente y hará que suba nuestra positividad.
En un siguiente post iremos desgranando las claves para conseguir dominar estos pasos teniendo presentes las tres técnicas antes descritas.












